Talabartero de ley

La Feria de Artesanías del Mercosur (FAM) es una gran vidriera para los creativos en distintas disciplinas y cada año premia a quienes se destacan en el oficio de trabajar con las manos y las ideas.

En la 8ª edición que finalizó el lunes, Sergio Lara, de Buenos Aires, obtuvo el primer lugar y con él la distinción Amado Cuella por la pieza Selvático, un estuche para violín.

El hombre, de ocupación talabartero, ha cosechado en el país varias menciones de honor por la calidad de sus manufacturas y compitió por tercer año en el evento de Iguazú.

Luego de este reconocimiento, Sergio Lara, en entrevista con El Territorio, contó que mediante su trabajo pudo sacar adelante a la familia que lo acompaña constantemente. Hace 40 años que trabaja en el rubro y no para de crecer.

El artesano realiza repujado en cuero en carteras, billeteras, portalentes y llaveros, entre otros artículos que fabrica. Detalló que el repujado es una técnica que consiste en dibujar sobre el material y luego cortarlo sobre el dibujo. “Para darle bajorrelieves hay diferentes herramientas, así se brinda al dibujo una textura 3D”.

Lara confesó que su vocación siempre fue la del artesano. “De chico quería crear, desde pequeño amé trabajar el cuero, hice mi casa, crié a mis hijas y todo gracias al cuero y sus múltiples posibilidades para transformarse”, indicó.

Sobre su evolución en el dominio de la técnica y el diseño, expresó que “primero mis trabajos eran simples, pegaba dos trozos de cuero para hacer un portalentes y rogaba para que no se despegara, más tarde aprendí a trabajar el cuero, a costurarlo, el perfeccionamiento de mi trabajo fue a prueba y error”.

Con el pasar del tiempo Lara ha buscando superarse constantemente, dedicó horas a instruirse, leyó mucho, investigó, estudió diseño; todo esto para mejorar sus producciones. “Un objetivo mío era lograr piezas de calidad y únicas y que estas características llamen la atención de los clientes, lo que sigue siendo mi meta y direccionando mi tarea”. Añadió que “yo no googleo nada, no sabía dibujar pero aprendí, hoy en día los diseños se imprimen pero yo dibujo a mano alzada”, y siguió “estos diseños más impactantes comenzaron a surgir cuando conocí la selva, cuando me invitaron por primera vez a la FAM, hace tres años”.

Antes de concurrir a la feria en Puerto Iguazú, refirió: “Mi trabajo era más simple, después de conocer Iguazú, la selva, la vegetación y todo el entorno, mis trabajos cobraron vida, son diferentes transmiten la pasión que siento cuando veo la selva”. Lara disfruta trabajando el noble material y lo que más le gusta confeccionar son carteras, admitió. Tiene como materia prima cuero de vaca, chancho y chivo.
Hoy, además de fabricar sus productos, es propietario de un taller donde dicta clases a una gran cantidad de alumnos.

“El taller es muy bueno porque por fin ya no dependo tanto de las ventas y puedo dedicarme a perfeccionar las piezas”. Y relató sobre la vida del artesano: “Viví toda mi vida de ferias, hace ocho años empecé a enseñar y por suerte tengo gente que asiste a aprender”.

Por último, resaltó que la FAM le ofrece un entorno excelente para nutrirse de ideas a la vez que es un espacio para expandir su marca ‘Lara’ e intercambiar saberes con otras personas. Aprender y enseñar, que de eso se trata ser artesano.

Fuente: elterritorio.com.ar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Shopping cart